¿ Cómo  la  tecnología  está  mejorando la forma en que fabricamos vehículos ?

Por:  Editorial

Febrero  2019

La fabricación automotriz ha avanzado dramáticamente en capacidad en los últimos años. La forma en que las compañías construyen los vehículos, desde su diseño exterior hasta sus componentes interiores, ha cambiado en respuesta a los avances tecnológicos.

De hecho, en los últimos 100 años, los sistemas de aire comprimido han evolucionado el desarrollo y la eficiencia de la fabricación en casi todas las etapas, desde el montaje hasta el mantenimiento.

Hoy en día, el término “vehículo moderno” es más que un vehículo a gasolina frente a uno eléctrico, se trata de lo que un automóvil logra y ofrece. La eficiencia del combustible, los sistemas operativos, la navegación por GPS, los sistemas de entretenimiento e incluso los sensores que miden el rendimiento de un vehículo han crecido.

Si bien es fácil observar la industria automotriz y atribuir sus avances a técnicas de fabricación mejoradas, el verdadero motivador es más probable que sea la tecnología. Las tecnologías que potencian, al igual que mantienen y existen dentro de estos modernos vehículos, están más avanzadas que nunca.

Sólo considere los vehículos autónomos o automáticos, por ejemplo, que se espera que estén en la carretera por millones para principios de 2020. La tecnología los potencia, tecnología que se utiliza casi como sinónimo para diseñar, ensamblar y operar.

Hoy en día, la tecnología está cambiando inequívocamente la forma en que las personas interactúan y experimentan los vehículos modernos. ¿Pero cómo está cambiando su fabricación, diseño y producción?

Autonomía

Los vehículos autónomos ya están en fase producción, y varios fabricantes están trabajando para crear mejores modelos de su línea existente.

Pero en su mayor parte, los automóviles en el mercado hoy en día utilizan una forma de automatización que está destinada a ayudar al conductor. Proporcionan más detalles, asistencia directa al conducir e incluso a veces toman el control del volante.

Este enfoque de la automatización cambiará en los próximos años a algo más capaz y avanzado. Los propios vehículos pronto presentarán tecnologías y sistemas que les permitirán ser completamente autónomos sin el control o la entrada del usuario necesarios.

¿Cómo va a cambiar esto la fabricación?

Los vehículos autónomos no sólo deberán someterse a una revisión completa en el diseño sino también en su funcionamiento.

También se volverá menos importante darles a los conductores un espacio cómodo para conducir, pero en lugar de eso les dará un espacio adicional para descansar mientras la computadora hace el trabajo. También se implementarán más sistemas de entretenimiento y ocio para mejorar la experiencia de conducción.

En el exterior, los vehículos necesitarán herrajes para la automatización. Piense en un eje de transmisión o en un eje de rueda que esté diseñado para tomar medidas precisas desde una computadora, en lugar de un sistema de control de dirección de columna.

Conectividad

El entretenimiento electrónico es un componente masivo de la conectividad en el mundo de hoy, gracias a los servicios de transmisión como Netflix y Hulu. Pero de lo que quizás no se dé cuenta es que pronto habrá un requisito operacional para la conectividad.

Los vehículos autónomos y sin conductor tendrán que aprovechar las plataformas del big data para entregar mediciones y lecturas, que luego se analizan y procesan en un tiempo récord y se envían de vuelta al automóvil en cuestión.

Piense en los automóviles, camionetas y otros vehículos como un punto de comunicación satelital para un sistema operativo y de Inteligencia Artificial más sustancial.

Los automóviles pronto se conectarán no sólo entre sí, sino también a redes de datos e información que les ayudarán a reaccionar e interactuar con el mundo en general.

Desde el punto de vista de diseño y fabricación, esto requerirá nuevos sistemas integrales que funcionen junto con las piezas y tecnologías antiguas.

A modo de ejemplo, los vehículos propulsados ​​por gas promedio ya no estarán aislados y controlados a través de interacciones humanas. En cambio, una computadora les dirá qué hacer, cómo reaccionar y a dónde ir, y les entregará esa información a las ruedas, el motor y varios componentes de formas nuevas e innovadoras.

Movilidad diversa

Muchos se refieren a la economía del viaje compartido como una tendencia de consumo nueva pero poco confiable que puede desaparecer con el tiempo. En realidad, es probable que se vuelva más avanzado y prominente con los vehículos y el transporte autónomos.

Compartir viajes cambiará muchas cosas en la industria automotriz y sus operaciones. Los concesionarios comenzarán a ver mayores tasas de arrendamiento y alquiler, a diferencia de la propiedad absoluta.

Los vehículos más grandes serán más populares, ya que los grupos de personas sincronizan sus horarios para compartir el transporte. Incluso surgirán nuevos modelos de negocios, a medida que las ciudades adopten nuevas tecnologías de vehículos, como un sistema de autobuses a gran escala y autónomo.

Este cambio hacia el uso compartido de viajes automatizado alterará la fabricación y el diseño de automóviles, ya que los fabricantes deberán desarrollar vehículos seguros e inteligentes para el transporte público que tengan en cuenta una serie de factores para los viajes urbanos autónomos.

El futuro es brillante

Aunque estas nuevas tecnologías puedan parecer perturbadoras, el futuro es brillante en ambos lados de la ecuación.

Aquellos que trabajan en la fabricación y el desarrollo actualizarán, revisarán o adoptarán nuevos procesos, mientras que los consumidores se adaptarán a los nuevos tipos de vehículos y tecnologías.

Es un futuro que promete avances no solo en la industria automotriz sino también en la manufactura.

  • Por cortesía de  “Boletín Industrial”